El carácter asistemático para nada es una justificación de lo mediocre, más bien, es la consecuencia del rechazo al pensamiento conceptual. La ciencia se ha vuelto para los ateos racionalistas / intelectualistas en la nueva religión. La religión de la élite, cualquier hecho que esté bajo la luz de “estar comprobado científicamente” se vuelve automáticamente en verdad. La ciencia es la religión de los intelecutalistas, de los racionalistas decadentes que precedieron los errores de base de los principales culpables, Platón y Sócrates son los principales culpables del asesinato de la vida, de la búsqueda absurda de la verdad absoluta y la patologizante necesidad de encontrar verdades y certezas, en un mundo con verdades contradictorias y errores irrefutables. La realidad es extremadamente compleja, la ciencia, y en general el racionalismo, son demasiado reduccionistas. El científico reduce la realidad a conceptos que puede comprender, pero la realidad funciona más allá de lo que podamos comprender. Es decir, la realidad es más que conceptos. Los conceptos son construcciones intelectuales que nacen de la interpretación del mundo que nos rodea. Pero como nacen en nuestra mente, inevitablemente están condicionados por los límites de la capacidad de ésta.
– Sebastián Arévalo
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